Expertos como la profesora Kirsty Fairclough, de la Manchester Metropolitan University, señalan que este cierre simboliza la desaparición de lo que hizo a MTV culturalmente “revolucionaria”, ya que la audiencia actual busca la inmediatez e interactividad que ofrecen las plataformas digitales, algo que la televisión lineal ya no puede igualar. Antiguos presentadores de la cadena, como Simone Angel, consideran que el declive comenzó cuando MTV abandonó su esencia musical para centrarse en la telerrealidad. Las cifras respaldan esta visión: en julio de 2025, MTV Music apenas alcanzaba 1.3 millones de hogares en el Reino Unido, una drástica caída en comparación con los más de 10 millones que congregaba a principios de siglo. El cierre confirma un cambio cultural irreversible en la forma de experimentar la música.