a la oferta de Paramount no es solo una decisión financiera, sino un movimiento estratégico que subraya la creciente guerra por la consolidación en el sector del entretenimiento. Según el comunicado de WBD, la propuesta de Paramount, a pesar de ser económicamente superior a la de Netflix, presentaba “importantes riesgos y costes” y carecía de garantías financieras adecuadas, describiéndola como respaldada por “un fideicomiso revocable, desconocido y opaco”. En contraste, el acuerdo con Netflix, valorado en 82.7 mil millones de dólares por los estudios de cine, televisión y el servicio HBO Max, es visto como una opción que ofrece “un valor superior y más seguro para los accionistas”. Esta pugna evidencia una batalla entre dos modelos de negocio: la innovación y el alcance global de un gigante del streaming como Netflix frente a la estructura más tradicional de un conglomerado de medios como Paramount. La decisión de Warner de priorizar la certidumbre y la estabilidad de un socio como Netflix, con una capitalización bursátil de más de 400 mil millones de dólares, refleja una preferencia por la seguridad en un mercado volátil. La consolidación de los catálogos, que uniría franquicias icónicas de Warner como ‘Juego de Tronos’ y el universo DC con los éxitos de Netflix, crearía una oferta de contenido sin precedentes, aunque también enfrenta un riguroso escrutinio regulatorio por el potencial dominio del mercado.