Discovery (WBD).

La operación, que se ve desafiada por una contraoferta de Paramount, ha generado una profunda preocupación en el sindicato de actores SAG-AFTRA por sus implicaciones laborales y de competencia. La disputa comenzó cuando Netflix y WBD anunciaron un acuerdo de fusión valorado en aproximadamente 82.7 mil millones de dólares, que daría a Netflix el control de activos clave como los estudios de Warner, HBO Max y las franquicias de DC Comics. Poco después, Paramount Skydance lanzó una oferta pública de adquisición (OPA) hostil por 108.4 mil millones de dólares para adquirir la totalidad de WBD. Sin embargo, el consejo de administración de Warner Bros. Discovery rechazó unánimemente la oferta de Paramount, calificándola de “insuficiente”, “ilusoria” y “llena de incertidumbre”, e instó a sus accionistas a respaldar el acuerdo con Netflix, argumentando que ofrece mayor certeza financiera y menores riesgos regulatorios. La principal preocupación laboral proviene del sindicato de actores SAG-AFTRA, que, según fuentes, está preparando una “sala de guerra” para oponerse a la fusión. El temor es que la consolidación resulte en un monopolio que reduzca la competencia, disminuya las oportunidades de empleo y erosione los pagos residuales, una fuente de ingresos vital para los actores. La posible fusión también enfrenta un severo escrutinio regulatorio, tanto en Estados Unidos, donde el expresidente Donald Trump ha señalado que la alta cuota de mercado podría ser un problema, como en Europa.