Este simple mensaje fue suficiente para que la marca se volviera tendencia global y desatara un debate sobre su posible futuro. Un detalle que ha alimentado las teorías es un enlace en el sitio que redirige a Sling, un servicio de televisión por internet, lo que sugiere una posible alianza estratégica o una fase de prueba para medir el interés del público. Hasta el momento, no hay confirmación oficial sobre el modelo de negocio, el catálogo de contenidos o los mercados en los que operaría la plataforma. El posible retorno de Blockbuster está cargado de ironía, ya que la compañía es célebremente conocida por haber rechazado la oportunidad de comprar Netflix a principios de los años 2000, un error estratégico que selló su destino y la convirtió en un caso de estudio sobre la falta de adaptación a las nuevas tecnologías. Ahora, enfrentaría un mercado saturado, dominado por gigantes como Netflix, Prime Video y Disney+, lo que plantea un desafío monumental.

¿Podrá la nostalgia ser suficiente para competir?