Saber que solo queda un arco narrativo más les otorga, según Condal, una “libertad creativa total para arriesgar y ‘darlo todo’ en el guion”. La estructura de la serie ha sido diseñada para que cada conflicto previo converja en un final devastador y coherente. El showrunner también mencionó los monumentales desafíos técnicos, como la creación de los dragones digitales, cuyo tiempo de procesamiento es inmenso y define el ritmo de trabajo para mantener los altos estándares de calidad visual que exige la marca de George R.R.

Martin.