Tras su aparente sacrificio para destruir el Upside Down, una escena posterior sugiere que podría haber sobrevivido, una idea reforzada por su novio Mike Wheeler, quien elige creer en su escape.

Los creadores, los hermanos Duffer, explicaron que esta ambigüedad fue intencional, dejando la interpretación en manos del público y concibiendo el final como el cierre de la infancia de los personajes. La recepción fue polarizada; medios como Collider elogiaron el cierre como “emocionante y completo”, mientras que otros como The Independent lo calificaron con tres de cinco estrellas, argumentando que la serie se perdió en “tonterías de ciencia ficción” y se convirtió en una “aventura genérica cargada de efectos digitales”. En redes sociales, muchos espectadores consideraron el final predecible y falto de riesgo, aunque emocionalmente satisfactorio para los arcos de los personajes principales, quienes, tras un salto temporal de 18 meses, se muestran avanzando hacia la adultez.