La quinta y última temporada de 'Stranger Things' concluyó el 31 de diciembre de 2025, marcando el fin de una de las series más influyentes de Netflix. El desenlace generó una intensa conversación global, dividiendo a la crítica y a los fanáticos entre el aplauso emocional y el cuestionamiento por su ejecución narrativa. El episodio final, de más de dos horas de duración y titulado “The Rightside Up” (“Este Lado”), presentó la batalla definitiva contra Vecna y el Azotamentes (Mind Flayer). La trama culminó con la muerte de villanos clave como el propio Vecna, decapitado por Joyce Byers, y Kali Prasad (008), quien se sacrifica para proteger a Eleven. Sin embargo, el destino de la protagonista, Eleven (Millie Bobby Brown), quedó deliberadamente ambiguo.
Tras su aparente sacrificio para destruir el Upside Down, una escena posterior sugiere que podría haber sobrevivido, una idea reforzada por su novio Mike Wheeler, quien elige creer en su escape.
Los creadores, los hermanos Duffer, explicaron que esta ambigüedad fue intencional, dejando la interpretación en manos del público y concibiendo el final como el cierre de la infancia de los personajes. La recepción fue polarizada; medios como Collider elogiaron el cierre como “emocionante y completo”, mientras que otros como The Independent lo calificaron con tres de cinco estrellas, argumentando que la serie se perdió en “tonterías de ciencia ficción” y se convirtió en una “aventura genérica cargada de efectos digitales”. En redes sociales, muchos espectadores consideraron el final predecible y falto de riesgo, aunque emocionalmente satisfactorio para los arcos de los personajes principales, quienes, tras un salto temporal de 18 meses, se muestran avanzando hacia la adultez.
En resumenEl episodio final de 'Stranger Things' trajo un cierre definitivo al conflicto principal con la muerte de Vecna, pero dejó el destino de Eleven abierto a la interpretación, generando un intenso debate. Aunque los creadores defendieron el desenlace como una conclusión emocional y largamente planeada, la recepción de la crítica y los fanáticos fue mixta, con elogios por su carga sentimental pero críticas por una percibida falta de audacia narrativa y predictibilidad.