La lesión de Edson Álvarez durante el partido amistoso de la Selección Mexicana contra Japón ha encendido las alarmas tanto para el combinado nacional como para su nuevo club, el Fenerbahçe de Turquía. La salida del capitán del campo en la primera mitad del encuentro genera incertidumbre sobre su tiempo de recuperación y su disponibilidad para futuros compromisos. Álvarez, quien portaba el gafete de capitán, tuvo que abandonar el terreno de juego al minuto 30 por una molestia muscular en la pierna derecha. Su visible frustración al salir evidenció la preocupación por la dolencia, que llega en un momento crucial tras su reciente fichaje por el club turco.
El técnico Javier Aguirre se mostró cauto sobre el diagnóstico, declarando: "Reporte no tengo, sus sensaciones han ido de menos a más, se sentía peor de lo que se siente ahora.
Habrá que esperar lo que dicen los doctores".
La baja del "Machín" se considera un "hueco sensible" en la estructura del Tricolor, abriendo una oportunidad para que jugadores como Erik Lira, quien lo reemplazó, o Carlos Rodríguez demuestren su valía. La situación es una doble preocupación, ya que no solo afecta la planificación de la Selección de cara a su próximo partido contra Corea del Sur, para el cual quedó descartado, sino que también genera inquietud en el Fenerbahçe, que invirtió en el mediocampista como una pieza fundamental para su proyecto y ahora debe esperar el parte médico para conocer la gravedad del percance.
En resumenLa lesión muscular de Edson Álvarez representa una baja sensible para la Selección Mexicana y una gran preocupación para el Fenerbahçe. Mientras se esperan los resultados del parte médico oficial, su ausencia pone a prueba la profundidad del mediocampo del Tricolor y subraya la importancia del capitán en el esquema de Javier Aguirre.