La ausencia de jugadores estelares como el mariscal de campo Brock Purdy y pilares defensivos ha sido un factor determinante en sus resultados recientes. La cantidad de lesiones ha restado espectáculo y efectividad al equipo.
En su partido contra los Tampa Bay Buccaneers, los 49ers no pudieron contar con el mariscal de campo titular Brock Purdy, ni con los receptores Ricky Pearsall y Jauan Jennings.
Además, la defensiva se vio debilitada por la falta de Nick Bosa, descrito como uno de sus dos mejores hombres. La situación se agravó durante ese mismo partido con la lesión del defensivo Fred Warner, quien sufrió una fractura de tobillo que lo dejará fuera por el resto de la temporada. Estas ausencias obligaron al equipo a depender de su mariscal de campo suplente, Mac Jones, y de su tradicional juego terrestre liderado por Christian McCaffrey.
A pesar de los esfuerzos, cayeron ante los Buccaneers. De cara al partido contra los Atlanta Falcons, se espera que San Francisco pueda recuperar a Purdy y Pearsall, lo cual sería un impulso crucial para su ofensiva.
La capacidad del equipo para sobreponerse a estas bajas y mantener un nivel competitivo será clave para sus aspiraciones en la temporada.












