La salida de José Juan Macías por una lesión muscular durante el partido contra Rayados ha encendido las alarmas en el Club Universidad Nacional. Este incidente agudiza la precaria situación en la delantera del equipo, que ya enfrenta la ausencia prolongada de su otro atacante nominal, Guillermo Martínez. La preocupación en el seno auriazul es palpable. Durante el encuentro de la jornada 13, Macías tuvo que abandonar el campo en camilla al minuto 30 tras sentir una molestia, una imagen que evocó sus problemas físicos pasados. Los informes iniciales, citados por TUDN, indican una “molestia física en los isquiotibiales de su pierna izquierda”, y aunque se describe como una “llamada de atención” que no reviste máxima gravedad, se confirmó que se perderá el próximo partido contra San Luis. Esta situación es crítica, ya que Pumas se encuentra sin su único centro delantero natural disponible.
La directiva ya había enfrentado un revés en el mercado de fichajes al no concretar la llegada de otro atacante, mencionándose el caso de Anthony Martial.
Con Guillermo Martínez fuera por el resto del torneo debido a una fractura del quinto metatarsiano, el técnico Efraín Juárez se ve forzado a improvisar, recurriendo al joven canterano Santiago López como única opción en esa posición. La baja de Macías no solo impacta la capacidad goleadora del equipo, sino que también añade presión a un plantel que, según el auxiliar técnico Luis Pérez, ha mostrado sacrificio pero le ha faltado contundencia, y que ahora debe afrontar el cierre del torneo con sus recursos ofensivos diezmados.
En resumenLa lesión de José Juan Macías, sumada a la baja de Guillermo Martínez, deja a Pumas en una situación extremadamente vulnerable en su línea de ataque. Esta crisis de delanteros pone en serio riesgo sus aspiraciones de clasificar al Play-In, obligando al cuerpo técnico a buscar soluciones de emergencia en la recta final del Apertura 2025.