El mediocampista francés Paul Pogba ha vuelto a las canchas después de una ausencia de 811 días, marcando un momento significativo en su carrera tras una larga suspensión por dopaje. Su debut con el AS Monaco representa el inicio de un nuevo capítulo para el campeón del mundo en 2018. El regreso de Pogba se produjo en un partido contra el Rennes, donde ingresó en el minuto 84, poniendo fin a un largo período de inactividad que comenzó el 3 de septiembre de 2023. Su ausencia se debió a una suspensión por dar positivo en un control de dopaje por testosterona. Inicialmente, el Tribunal Nacional Antidopaje italiano le impuso una sanción de cuatro años en febrero de 2024. Sin embargo, en septiembre de 2024, el Tribunal de Arbitraje Deportivo (TAS) redujo el castigo a 18 meses al considerar que la ingesta de la sustancia no fue intencionada.
Esta reducción fue crucial para permitir su retorno anticipado.
Tras rescindir su contrato con la Juventus, el AS Monaco apostó por su fichaje, brindándole la oportunidad de relanzar su carrera en la Ligue 1, una competencia en la que nunca antes había jugado. En su presentación, Pogba expresó su motivación: “Siempre tuve este pensamiento positivo en mi cabeza, que podía volver a los terrenos de juego en cualquier momento... Mirando a mis hijos, me dije a mí mismo que quería que me vieran jugar en el campo”.
Su retorno, aunque en una derrota por 4-1, fue recibido con una cálida bienvenida por parte de la afición, y ahora el jugador se enfoca en recuperar su nivel y buscar un rol protagónico, con la mira puesta también en un posible regreso a la selección francesa, con la que fue campeón del mundo.
En resumenPaul Pogba completó su regreso al fútbol profesional con el AS Monaco tras una suspensión por dopaje reducida a 18 meses. A pesar de la derrota de su equipo, su retorno es un paso fundamental en su objetivo de recuperar su nivel de élite y volver a ser considerado para la selección de Francia.