La lesión del veterano de 41 años es un golpe significativo para las aspiraciones del equipo. Los Pittsburgh Steelers, líderes de la división Norte de la Conferencia Americana, enfrentan un panorama incierto tras la lesión de su mariscal de campo titular, Aaron Rodgers. El veterano de 41 años sufrió una "fractura en la muñeca izquierda" durante la victoria sobre los Cincinnati Bengals. Aunque la buena noticia es que la lesión no requiere cirugía, su participación en lo que resta de la temporada está en duda. El entrenador Mike Tomlin explicó la situación: "Vamos a intentar inmovilizarla, asegurarla para que esté amortiguada en caso de una caída. Luego veremos el nivel de movimiento que tiene para saber si le permite para jugar".

La ausencia de Rodgers obligaría al equipo a depender de Mason Rudolph, quien ya lo reemplazó en el partido anterior.

Sin embargo, Tomlin no descartó por completo al tres veces Jugador Más Valioso, destacando su conocida tolerancia al dolor y su determinación.

"Aaron es el tipo de jugador que no se da por vencido.

Está forzando al máximo para jugar en Chicago, la tolerancia al dolor no es un problema para él", subrayó el entrenador. La lesión, aunque en su mano no dominante, es crítica para un mariscal de campo, ya que afecta la recepción del balón del centro en cada jugada. La posible baja de Rodgers llega en un momento crucial para los Steelers, que buscan mantener su liderato divisional.