Su llegada al equipo ya había sido para suplir a otra jugadora lesionada, destacando su importancia y resiliencia.

La guardameta mexicana Ofelia Solís fue protagonista en la final de la Queens Cup, no solo por su actuación bajo los tres palos, sino también por su demostración de coraje. Solís, quien se unió a Persas FC para suplir a la portera titular Yumiko Hernández por lesión, sufrió un percance en pleno partido decisivo contra Pío FC. Durante una jugada en la que cometió un penal, recibió un pisotón que le provocó una herida en el brazo. A pesar del dolor y la lesión, la exguardameta de Tigres Femenil fue vendada y decidió continuar en el campo de juego, mostrando su compromiso con el equipo.

Su entrenadora, Gabriela Batocletti, elogió su incorporación al equipo, destacando no solo su experiencia deportiva sino su calidad humana. "Independientemente de los logros deportivos que ha tenido, me parece que es mucho mejor persona todavía, entonces le vino a sumar no solo con su experiencia deportiva sino con esa calidad humana que tiene al grupo", explicó Batocletti en una entrevista para ESTO. La capacidad de Solís para sobreponerse a la adversidad en un momento tan crucial fue un reflejo de la resiliencia que la entrenadora buscaba en sus jugadoras, muchas de las cuales han competido en escenarios de alta presión en la Liga MX Femenil.