La situación ha escalado más allá del ámbito médico, generando un debate contractual sobre las obligaciones del club y el futuro del delantero.
Durante el partido de la Jornada 17 contra Cruz Azul, Macías sufrió una lesión múltiple en la rodilla izquierda, diagnosticada como una "ruptura completa de ligamento cruzado anterior, ruptura de ligamento colateral medial y ruptura de menisco medial". Esta grave afectación requerirá una intervención quirúrgica y un tiempo de recuperación estimado en nueve meses, lo que pone fin a su participación en el futuro cercano. Tras la operación, el propio jugador comunicó en sus redes sociales que fue un éxito, agradeciendo el apoyo recibido.
Sin embargo, la controversia surgió en torno a su rehabilitación. Informes periodísticos indican que el deseo de Macías de ser tratado en Estados Unidos generó dudas en la directiva de Pumas, que prefería que el proceso se realizara en México. Esta diferencia de opiniones habría frenado la renovación de su contrato, que finaliza en diciembre.
Aunque inicialmente se reportó que el club lo respaldaría, la situación contractual ahora es incierta. El propio delantero alimentó la especulación al prometer que pronto comunicaría "noticias reales sobre mi futuro".
Un análisis legal de un especialista en derecho deportivo aclaró que, si bien Pumas no está obligado a renovarle el contrato, sí debe cubrir el cien por ciento de su salario base durante la incapacidad y todos los gastos médicos, incluso en el extranjero si existe justificación médica.












