En sus declaraciones a los medios, Burrow dejó claro que no jugará con temor a una recaída. "No voy a vivir mi vida y jugar este deporte con miedo de que pase algo.

Sí, he tenido lesiones.

No puedo hacer mucho al respecto... lo que sí puedo hacer es controlar cómo enfoco mi rehabilitación cuando ocurra", afirmó.

Su regreso es un impulso vital para los Bengals, que han tenido una temporada difícil con marca de 3-8 y se ubican en el tercer lugar de su división. La ofensiva ha resentido su ausencia, por lo que su presencia es clave para mantener vivas las escasas esperanzas de playoffs del equipo. A pesar de su retorno, el equipo no estará completo, ya que el receptor estelar Tee Higgins fue descartado por una conmoción cerebral.