Su último partido había sido con la Juventus el 3 de septiembre de 2023, poco antes de que el Tribunal Nacional Antidopaje italiano lo suspendiera de forma cautelar por un resultado positivo por testosterona. Posteriormente, un contraanálisis confirmó el resultado y en febrero de 2024 fue sancionado con cuatro años de inhabilitación. Sin embargo, en septiembre de 2024, el Tribunal de Arbitraje Deportivo (TAS) redujo la sanción a 18 meses, al considerar que la ingesta de la sustancia no fue intencionada.

Esto abrió la puerta para su regreso. Tras rescindir su contrato con la Juventus, el AS Monaco apostó por él, y meses después, el campeón del mundo en 2018 pudo debutar en la Ligue 1, una competencia en la que nunca había participado. En su presentación, Pogba expresó su emoción y el deseo de que sus hijos lo vieran jugar de nuevo, un sueño que se cumplió este fin de semana. A pesar de la derrota de su equipo, su regreso es una de las noticias más destacadas del futbol europeo.