enfrenta otro duro revés en su carrera al sufrir una lesión de menisco que lo apartará de las canchas por el resto de la temporada. Esta nueva dolencia no solo afecta la lucha del Santos por evitar el descenso, sino que también enciende las alarmas sobre su participación en la Copa del Mundo de 2026. La racha de lesiones de Neymar parece no tener fin. Durante el empate 1-1 de Santos contra Mirassol, el delantero sintió molestias en su rodilla izquierda, la misma que fue operada de ligamentos en 2023. A pesar del dolor, jugó los 90 minutos, pero en los días posteriores, la inflamación y el malestar aumentaron, llevando a la realización de estudios que confirmaron una lesión en el menisco. Según el medio brasileño Ge.Globo, es “poco probable” que Neymar pueda volver a jugar en la presente edición del Campeonato Brasileño, que finaliza en diciembre. La situación es crítica para su club, Santos, que se encuentra en puestos de descenso a falta de tres jornadas. La lesión podría requerir una intervención quirúrgica (artroscopia), lo que prolongaría su tiempo de recuperación. Este nuevo problema físico, en una carrera marcada por 45 lesiones diferentes que le han hecho perderse más de 1400 días de actividad, pone en seria duda no solo su continuidad en el club, sino también su capacidad para llegar en plenitud a la Copa del Mundo de 2026, un objetivo que podría estar en peligro.