Esto lo hace más propenso a sufrir dolor e inflamación bajo la alta exigencia del fútbol profesional.

Estas molestias lo obligaron a ausentarse en algunos encuentros y a jugar con protección en otros. La primera vez que esta condición le generó problemas fue en un amistoso en 2021 tras un choque con Avilés Hurtado. A pesar de que es un padecimiento con el que tendrá que lidiar durante toda su carrera, el jugador ha logrado manejarlo. El técnico André Jardine confirmó que el español ha superado el reciente episodio de dolor. “Fidalgo creo que ya tiene un tiempo sin el dolor que lo acompañó la primera fase... entiendo que está bien, sentirse bien, poder entrenar sin dolor”, comentó el estratega. Su recuperación total llega en el momento justo, ya que su visión de juego y capacidad para cambiar el ritmo de los partidos son fundamentales para las aspiraciones del América en la serie de cuartos de final contra Monterrey.