Aunque se esperaba su regreso para la Liguilla, una aparente recaída ha extendido su ausencia.

Los reportes indican que lo que parecía una lesión muscular podría ser un problema más serio en los tendones, lo que lo descartó por completo para el partido de ida de la semifinal contra Monterrey y lo mantiene como una duda significativa para el de vuelta. La mala gestión de su recuperación tuvo consecuencias graves, ya que la directiva escarlata decidió despedir a tres kinesiólogos del cuerpo médico.

El técnico Antonio Mohamed ha sido claro al respecto, declarando que no arriesgará a su capitán hasta que esté completamente recuperado: “Alexis todavía no está al cien por ciento, y no lo vamos a arriesgar”. Su compañero Jesús Gallardo reconoció que su ausencia “hace muchísima falta”, pero enfatizó que la salud del jugador es la prioridad. Sin uno de sus hombres más peligrosos y creativos, Toluca enfrenta un desafío mayúsculo para defender su corona, dependiendo de otros elementos para suplir el vacío dejado por su referente en la instancia más crucial del torneo.