Su recuperación fue una noticia fundamental para un equipo que necesitaba toda su artillería para buscar una complicada remontada.

Saint-Maximin se perdió el primer encuentro de la serie, en el que las Águilas cayeron por 2-0, debido a una infección en las vías respiratorias. El entrenador André Jardine explicó la situación: “Lo de Maxi tuvo influenza, un virus que complica, no pudo entrenar más de dos o tres días, estaba con mucho dolor en el cuerpo, optamos por dejarlo”. La ausencia del desequilibrante jugador se notó en la falta de profundidad y peligro del equipo. Sin embargo, la preocupación duró poco, ya que pocos días después se confirmó su regreso a las prácticas, una noticia que el propio jugador compartió y que fue recibida con optimismo por el cuerpo técnico y la afición. Jardine manifestó su deseo de contar con él para el partido de vuelta, calificándolo como “una opción más” que sería de gran importancia. El posible regreso del francés fue visto como un factor anímico y táctico vital para el América, que enfrentaba la obligación de ganar por al menos dos goles para poder avanzar a las semifinales del Apertura 2025.