El delantero francés fue una baja sensible en el partido de ida disputado en el Estadio BBVA, donde las Águilas cayeron y mostraron dificultades para generar peligro ofensivo. La ausencia del jugador se debió a una “infección en las vías respiratorias” que le impidió viajar con el equipo a la Sultana del Norte. Ante el complicado escenario para el partido de vuelta, en el que el equipo de André Jardine estaba obligado a ganar por al menos dos goles para avanzar, las noticias sobre la mejoría de Saint-Maximin encendieron el optimismo en Coapa. Se informó que el francés había vuelto a los entrenamientos, y él mismo presumió su regreso en redes sociales, lo que fue interpretado por la afición y los medios como una señal positiva de que podría reaparecer en el crucial encuentro. Su velocidad, desequilibrio y capacidad para encarar en el uno contra uno eran considerados elementos esenciales que el equipo necesitaba para romper la defensa de Rayados y buscar la hazaña en el Estadio Ciudad de los Deportes. La expectativa por su retorno demostró su importancia en el esquema táctico del equipo, convirtiéndose en el principal foco de atención previo al decisivo enfrentamiento.