La lesión requirió una intervención quirúrgica, y el club informó que el tiempo de baja estimado será de cinco meses, lo que significa que no volverá a jugar en la actual temporada. La propia jugadora reflexionó sobre su estado, expresando que “la vida me ha frenado de golpe. Con esta lección afronto lo que viene convencida de que será un aprendizaje”. Esta baja es un golpe devastador para el equipo, no solo por la calidad de Bonmatí, sino porque agrava una crisis de lesiones en el mediocampo. Su ausencia se suma a las de Kika Nazareth, quien padece un esguince de ligamento; Patri Guijarro, recuperándose de una fractura de estrés; y la delantera Salma Paralluelo, quien también se lesionó con la selección en la ventana internacional anterior. La profundidad de la plantilla del Barcelona será puesta a prueba de manera extrema sin su jugadora más influyente y con varias piezas clave en la enfermería.