En sus declaraciones, mencionó explícitamente a varios jugadores que están bajo observación: "sabemos lo que le pasó a Huescas, sabemos cómo esta Luis Chávez, algún otro que tiene lesión como Huerta". Esta vigilancia forma parte del "programa 365", una iniciativa de la Federación para estar en contacto permanente con los jugadores que militan fuera de México y monitorear su estado. Davino relativizó la preocupación, señalando que "realmente te puedes lesionar en un entrenamiento, son gajes del oficio, en el mundo sucede, siempre hay bajas por lesión, esperemos que nosotros libremos las mayores posibles".
Esta perspectiva pragmática se complementa con la estrategia del seleccionador Javier Aguirre, de quien se dice que "ha visto entre 50 o 60 jugadores para llegar lo mejor posible".
Este amplio universo de jugadores observados funciona como un plan de contingencia ante posibles bajas por lesión, asegurando que habrá alternativas disponibles si alguno de los habituales no puede acudir a la cita mundialista.











