El texto es contundente al afirmar que "en los Commanders, ofensivamente, no se salvó nadie". La incapacidad para mover el balón y anotar puntos, especialmente en la segunda mitad, permitió que los Eagles tomaran el control del partido y aseguraran una victoria que, además, eliminó a los Dallas Cowboys de la contienda por los playoffs. La ausencia de un jugador del calibre de Daniels en un partido de tanta importancia resalta la dependencia de los equipos de la NFL en sus figuras clave y cómo una sola baja puede alterar drásticamente el equilibrio de poder en un encuentro divisional.