Las Chivas del Guadalajara dieron una de las mayores sorpresas del torneo al vencer 2-1 al Club América en el Estadio Ciudad de los Deportes, poniendo fin al invicto de las Águilas en el Apertura 2025. Este resultado no solo revitaliza al Rebaño Sagrado, que llegaba en un momento de crisis, sino que también enciende las alarmas en el hasta entonces dominante equipo de Coapa. El partido encarnó la clásica frase futbolística que dicta que "en los Clásicos los números no juegan". A pesar de que el América, dirigido por André Jardine, dominó la posesión y mostró la verticalidad que lo caracteriza, fue el Guadalajara de Gabriel Milito el que demostró mayor contundencia.
Los cremas controlaron gran parte del encuentro, pero la mala puntería y las intervenciones del portero 'Tala' Rangel mantuvieron al Rebaño en el partido. La oportunidad para Chivas llegó tras un error en la salida del América, que fue capitalizado por Roberto 'Piojo' Alvarado para abrir el marcador. Más tarde, Fernando 'Hormiga' González sentenció el encuentro con un zurdazo, haciendo inútil el gol tardío de Alejandro Zendejas para los locales.
La victoria fue un respiro para Chivas, que se encontraba en la parte baja de la tabla, pero tuvo un costo alto, ya que Alvarado, su anotador, tuvo que abandonar el campo en camilla por una lesión. Este resultado demuestra la imprevisibilidad del fútbol mexicano y la intensidad de su máxima rivalidad, alterando las percepciones sobre ambos equipos de cara a la segunda mitad del torneo.
En resumenLa victoria en el Clásico Nacional representa un impulso anímico crucial para Chivas en una temporada complicada, mientras que el América sufre su primera derrota, exponiendo vulnerabilidades a pesar de su poderosa plantilla. La lesión de Roberto Alvarado es una preocupación significativa para el Guadalajara de cara a sus próximos compromisos.