El veterano portero Guillermo Ochoa aseguró su futuro en el fútbol europeo al fichar con el AEL Limassol de la primera división de Chipre, una decisión motivada por su objetivo de disputar su sexto Mundial en 2026. Sin embargo, el movimiento ha generado controversia por un presunto conflicto de intereses que involucra al seleccionador nacional, Javier Aguirre. La transferencia se produjo después de que Aguirre advirtiera públicamente que Ochoa, de 40 años, necesitaba mantenerse activo en un club para ser considerado en las convocatorias de la Selección Mexicana.
“Le comenté que tiene que jugar, si no tiene equipo y no está en forma no va a venir, eso lo garantizo”, declaró el técnico.
Tras caerse su fichaje por el Burgos de España, la opción de Chipre surgió rápidamente. No obstante, un reporte del programa 'Generación Futbol' de ESPN señaló que tanto Ochoa como Aguirre comparten al mismo representante, Jorge Berlanga, lo que fue calificado por el periodista Álvaro Morales como un “conflicto asqueroso de intereses”. Se sugiere que Berlanga habría activado su red de contactos para encontrarle acomodo a Ochoa en Europa, cumpliendo así con la condición impuesta por su otro representado, el seleccionador nacional. Este fichaje mantiene a Ochoa en la contienda por un lugar en el Mundial, compitiendo con porteros más jóvenes como Luis Ángel Malagón y Raúl Rangel, pero la naturaleza de la operación ha levantado suspicacias sobre la gestión y las relaciones dentro del entorno del Tri.
En resumenEl fichaje de Guillermo Ochoa por el AEL Limassol le permite seguir en la carrera por un histórico sexto Mundial, pero las circunstancias del traspaso, vinculadas a su representante compartido con Javier Aguirre, han generado un debate sobre un posible conflicto de intereses en la Selección Mexicana. Su desempeño en Chipre estará bajo un intenso escrutinio.