El director técnico de Chivas, Gabriel Milito, ha experimentado un inicio de torneo lleno de altibajos, pasando de una severa crisis de resultados a una victoria redentora en el Clásico Nacional. El desempeño del equipo bajo su mando sigue siendo uno de los focos de atención más importantes de la Liga MX. Antes del enfrentamiento contra el América, el proyecto de Milito estaba en tela de juicio. El equipo se encontraba en el sitio 16 de la clasificación general, con un pobre balance de una victoria, un empate y cuatro derrotas. La presión sobre el técnico argentino era inmensa, y su historial en partidos de alta tensión en Argentina y Brasil ofrecía un panorama incierto.
Sin embargo, la sorpresiva y contundente victoria por 2-1 ante el acérrimo rival no solo silenció las críticas, sino que también funcionó como un salvavidas para su gestión.
Este resultado demostró que el equipo tiene la capacidad de competir al más alto nivel y le otorgó a Milito un crédito invaluable. A pesar de este triunfo, el camino sigue siendo complicado. Chivas aún se encuentra fuera de los puestos de Play-In y enfrenta una plaga de lesiones que afecta a jugadores clave. El empate sin goles contra Tigres en un partido pendiente, donde se falló un penal, también dejó una sensación de oportunidad perdida. El futuro del Rebaño dependerá de si logran construir sobre la base de la victoria en el Clásico.
En resumenEl mandato de Gabriel Milito en Chivas ha sido un viaje de extremos, culminando en una victoria vital contra el América que ha calmado temporalmente las aguas. Sin embargo, la irregularidad y los desafíos persistentes, como las lesiones, indican que la estabilidad del proyecto aún está por consolidarse.