En un partido pendiente de la Jornada 1, Chivas y Tigres protagonizaron un intenso empate sin goles en el Estadio Akron. El encuentro, retrasado por una tormenta, fue notable por un penal fallado por Chivas que pudo haber cambiado el destino del partido y la tabla de posiciones para ambos. El duelo, que inició casi dos horas después de lo programado debido a una fuerte lluvia, estuvo caracterizado por la paridad y la lucha en el medio campo. A pesar de que ambos equipos buscaron la victoria, las defensas se impusieron a los ataques.
El momento culminante del partido llegó cuando el árbitro señaló un penal a favor del Guadalajara.
Efraín Álvarez asumió la responsabilidad de ejecutarlo, pero su potente zurdazo fue anticipado y detenido de manera espectacular por el experimentado guardameta de Tigres, Nahuel 'Patón' Guzmán.
Esta atajada fue decisiva para mantener el 0-0 en el marcador. Al final, el empate sirvió de poco para las aspiraciones de ambos clubes. Chivas no logró sumar tres puntos vitales para escalar hacia los puestos de Play-In, mientras que Tigres desperdició la oportunidad de acercarse a los líderes de la competencia. La paridad, como describió uno de los artículos, fue total y dejó a los dos equipos con la sensación de haber dejado escapar una oportunidad.
En resumenEl empate 0-0 entre Chivas y Tigres fue un reflejo de la igualdad de fuerzas, donde la intervención heroica de Nahuel Guzmán al atajar un penal se convirtió en la jugada más determinante. El resultado final dejó a ambos equipos con un sabor agridulce y sin avances significativos en la tabla general.