Con la mira puesta en la Copa del Mundo 2026, Guadalajara y Zapopan trabajan para consolidarse como la mejor de las 16 sedes del torneo, aprovechando la infraestructura de la Liga MX y planeando un legado económico y social para la región. Juan José Frangie, Alcalde de Zapopan y encargado oficial del Mundial en Jalisco, ha manifestado la ambición de la sede: “queremos ser la mejor de las 16 sedes”. Para lograrlo, se apoyan en la rica cultura futbolística de la zona y en la infraestructura existente. El Estadio Akron albergará cuatro partidos del torneo, mientras que instalaciones de clubes de la Liga MX como el Estadio Jalisco, el centro de entrenamiento de Chivas en Verde Valle y el del Atlas, servirán como sedes de entrenamiento para las selecciones. El impacto económico proyectado es significativo, con una derrama estimada de 20 mil millones de pesos durante los 39 días del evento.
Además, se espera un legado en obras públicas que mejorarán la conectividad y la infraestructura de la ciudad. Uno de los anhelos de la organización es revivir la histórica conexión de Guadalajara con la selección de Brasil, que enamoró a la afición local en el Mundial de 1970 con Pelé como su máxima figura.
“Nos gustaría tener a Brasil.
Aquí ha sido un ícono”, aseguró Frangie.
Como parte de este legado, se planea la construcción de una estatua de nueve metros de Pelé en las inmediaciones del Estadio Jalisco, donde forjó parte de su leyenda.
En resumenAprovechando su historia y la infraestructura de sus equipos de Liga MX, Guadalajara aspira a ser la sede más destacada del Mundial 2026, con un proyecto que busca no solo el éxito del evento, sino también dejar un importante legado económico y cultural.