Pumas dejó escapar una victoria que parecía segura y terminó empatando 1-1 contra Tigres en un partido lleno de dramatismo en el Estadio Olímpico Universitario. El encuentro estuvo marcado por un penal fallado, un gol que rompió una larga sequía y un empate agónico que dejó un sabor a derrota para los locales. El equipo de la UNAM tuvo la oportunidad de adelantarse en la primera mitad cuando se marcó un penal a su favor por una mano de Juan Sánchez Purata. Sin embargo, el refuerzo galés Aaron Ramsey ejecutó el cobro de manera deficiente, enviando el balón desviado y manteniendo el marcador sin goles.
A pesar del fallo, Pumas fue superior durante gran parte del encuentro, pero no lograba capitalizar sus oportunidades.
Fue en los minutos finales cuando José Juan Macías, quien había ingresado de cambio, anotó su segundo gol con la camiseta auriazul, terminando con una sequía personal de tres años y desatando la euforia en Ciudad Universitaria. Parecía que los tres puntos se quedaban en casa, pero en el tiempo de compensación, una falta de Caicedo sobre Gorriarán dentro del área fue sancionada como penal para Tigres. Aunque Keylor Navas atajó el disparo de Nico Ibáñez, el rebote le quedó a Ángel Correa, campeón del mundo con Argentina, quien no perdonó y selló el empate definitivo. El resultado fue frustrante para Pumas, que dominó pero no supo cerrar el partido, mientras que para Tigres representó un punto valioso rescatado en el último suspiro.
En resumenEn un final de infarto, Pumas empató 1-1 con Tigres. A pesar de fallar un penal por medio de Aaron Ramsey, los universitarios se adelantaron con un gol de José Juan Macías, pero Tigres rescató un punto con un penal en tiempo de compensación, dejando a los locales con un sentimiento de frustración.