Las inclemencias del tiempo fueron el factor determinante para la reprogramación del partido entre Puebla y Chivas, correspondiente a la Jornada 11 del Apertura 2025. Una fuerte tormenta eléctrica y el mal estado de la cancha del Estadio Cuauhtémoc impidieron que el encuentro se llevara a cabo en la fecha y hora originalmente programadas. El partido, pactado para el viernes por la noche, fue retrasado durante varias horas mientras se esperaba una mejoría en las condiciones climáticas. Sin embargo, la lluvia persistente dejó el terreno de juego en un estado impracticable. El cuerpo arbitral, tras realizar una inspección del césped, constató que el balón no rodaba ni botaba adecuadamente, lo que representaba un riesgo para la integridad física de los jugadores.
Ante esta situación, y en conjunto con Protección Civil, la Liga MX decidió posponer el encuentro.
La decisión se basó en los artículos 41 y 42 del Reglamento de Competencia, que contemplan la suspensión de partidos por "causa de fuerza mayor".
El partido fue reprogramado para el sábado siguiente a las 17:00 horas. Este incidente no es aislado en el torneo, ya que varios partidos del Apertura 2025 han sufrido retrasos por lluvia, aunque este fue el primero en ser pospuesto para otro día, generando frustración entre los aficionados que esperaron bajo la tormenta.
En resumenLa suspensión del Puebla-Chivas subraya la vulnerabilidad de la Liga MX ante las condiciones climáticas adversas, obligando a una reprogramación que impacta la logística del torneo, así como a los equipos y a los aficionados.