El Club Universidad Nacional atraviesa un momento crítico, con sus equipos principales, tanto varonil como femenil, sumidos en una racha de malos resultados que ha generado presión sobre sus técnicos y dudas en la afición. La situación ha provocado un descenso en el ranking de clubes de Concacaf y críticas de exjugadores sobre el rumbo del proyecto. En la Liga MX, el equipo dirigido por Efraín Juárez acumula tres derrotas consecutivas, ubicándose en el décimo puesto y con su clasificación en riesgo. La indisciplina también ha sido un problema, con el equipo liderando la liga en tarjetas.
Figuras históricas como Francisco Palencia han cuestionado la elección de refuerzos, argumentando que “no fueron los adecuados para el espíritu universitario”. A pesar de la presión, el exjugador y técnico Jesús Ramírez pidió paciencia para Juárez, reconociendo que la afición reclama resultados inmediatos.
Esta mala racha se reflejó en el Ranking de Clubes de Concacaf, donde Pumas descendió tres lugares. La situación no es mejor en la Liga MX Femenil, donde el equipo de Marcelo Frigério ha acumulado seis derrotas consecutivas, la más reciente un 3-4 en casa ante Atlas. El propio Frigério admitió sentir “vergüenza y frustración”, atribuyendo la crisis a un agotamiento físico y mental de un equipo “que no estaba acostumbrado a perder”. La doble crisis deportiva pone en alerta a la directiva auriazul, que debe gestionar la presión y encontrar soluciones para revertir el rumbo en la recta final de ambos torneos.
En resumenPumas enfrenta una crisis institucional con sus equipos varonil y femenil en una prolongada racha de derrotas. El equipo de Efraín Juárez ha caído en la tabla y ha sido criticado por exjugadores, mientras que el conjunto femenil de Marcelo Frigério acumula seis derrotas al hilo, poniendo en duda la continuidad de ambos proyectos.