En una decisión sorpresiva, la directiva del Club Pachuca anunció el cese de Jaime Lozano como director técnico, a pesar de que el equipo había asegurado su lugar en el Play-In del Torneo Apertura 2025. La destitución se produjo tras la derrota por 1-0 ante Santos Laguna en la última jornada, un resultado que, si bien no eliminó al equipo, pareció ser el detonante para una decisión que ya se venía gestando. Jesús Martínez Patiño, presidente de Grupo Pachuca, justificó la medida argumentando que “realmente no estaba caminando el proyecto”. Aclaró que la responsabilidad no era exclusiva del entrenador: “La culpa no es nada más de Jaime, también es de nosotros y también de los jugadores”. La salida de Lozano es un hecho histórico en la Liga MX, convirtiéndose en el segundo técnico en la historia de los torneos cortos en ser despedido tras haber clasificado a una fase final, un precedente que solo se había visto en el Apertura 2002 con Ricardo La Volpe en Toluca. La noticia generó reacciones inmediatas, entre ellas la de Javier “La Chofis” López, quien fue separado del plantel por Lozano debido a su condición física.
López publicó un mensaje en redes sociales que fue interpretado como una indirecta: “Qué feliz estoy.
El tiempo no se equivoca”.
Durante su gestión, Lozano dirigió 24 encuentros entre Liga MX, Mundial de Clubes y Leagues Cup, con un saldo de ocho victorias, cuatro empates y doce derrotas, un rendimiento que no convenció a la directiva hidalguense.
En resumenLa destitución de Jaime Lozano del Pachuca, a pesar de haber clasificado al Play-In, subraya la alta exigencia y la poca paciencia en el futbol mexicano, marcando un precedente inusual y abriendo un debate sobre la evaluación de los proyectos deportivos más allá de los resultados inmediatos.