Esta eliminación no solo deja a Pumas fuera de la Liguilla, sino que también acentúa una tendencia preocupante para uno de los cuatro 'grandes' del fútbol mexicano. La derrota ante los Tuzos, en el debut de Esteban Solari como técnico hidalguense, fue contundente y generó una reacción de enojo por parte de la afición auriazul presente en el Estadio Hidalgo, quienes despidieron al equipo con abucheos y cánticos de reclamo. El director técnico, Efraín Juárez, reconoció la eliminación como un "fracaso", pero expresó su deseo de continuar al frente del proyecto para el Clausura 2026. "Si evaluamos el resultado sí es un fracaso.

Estoy con muchas ganas de todas las áreas a mejorar en la siguiente temporada", afirmó Juárez, quien también destacó el debut de seis canteranos como parte de la reestructura del club.

Esta eliminación confirma una estadística negativa para Pumas: en los últimos once torneos, solo ha clasificado a la Liguilla en cinco ocasiones, el porcentaje más bajo entre los cuatro equipos 'grandes'. Mientras América ha logrado una efectividad del 100%, Pumas se ha rezagado, y su sequía de títulos de liga está cerca de cumplir 15 años, desde su última coronación en el Clausura 2011.

La indisciplina también fue un factor en el torneo, ya que Pumas fue el equipo con más tarjetas rojas, incluyendo cinco para el cuerpo técnico.