El fracaso deportivo fue reconocido por el propio Juárez, quien, sin embargo, matizó sus palabras al afirmar que “el no intentar para mí es un fracaso y hoy lo intentamos”. Sus declaraciones no aliviaron las críticas, que también apuntaron a la indisciplina del equipo, el cual terminó el torneo como el más sancionado con 50 tarjetas amarillas y siete rojas, cinco de ellas para el cuerpo técnico.

La situación más delicada es la de José Juan Macías.

El delantero sufrió una devastadora lesión de rodilla (ruptura de ligamento cruzado anterior, colateral medial y menisco medial) que lo mantendrá fuera de las canchas por aproximadamente nueve meses. Aunque inicialmente se reportó que Pumas lo respaldaría y renovaría su contrato de seis meses, nuevas informaciones indican que la renovación se ha caído debido a “diferencias” con la directiva. La principal discrepancia sería el deseo del jugador de ser operado y realizar su rehabilitación en Estados Unidos, una decisión que no habría sido bien recibida por el club. A pesar de esto, un abogado especialista en derecho deportivo aclaró que, por ley, Pumas está obligado a cubrir todos los gastos médicos de Macías hasta su alta definitiva, incluso si su contrato expira.