Ambos equipos llegan en momentos contrastantes pero con altas expectativas.
Chivas cerró la fase regular de manera espectacular, con siete triunfos en sus últimos ocho partidos, lo que ha generado una gran ilusión en su afición, que agotó los boletos para el partido de ida en el Estadio Akron y prepara un recibimiento especial.
Por su parte, Cruz Azul finalizó su preparación con la buena noticia de recuperar a dos jugadores clave, Carlos Rotondi y Gabriel Fernández, quienes superaron molestias musculares y estarán disponibles.
La única baja confirmada para los celestes es la del mediocampista Lorenzo Faravelli, suspendido para el primer encuentro.
El historial reciente favorece a Cruz Azul en sus visitas a Guadalajara, donde ha ganado en sus últimas dos presentaciones. Sin embargo, en enfrentamientos de Liguilla en torneos cortos, Chivas tiene la ventaja, habiendo eliminado a La Máquina en dos de tres ocasiones. El centro de atención estará en los banquillos, con el duelo táctico entre Larcamón y Milito. Su rivalidad incluye enfrentamientos en Chile y una final del Campeonato Mineiro en 2024, donde el Atlético Mineiro de Milito venció al Cruzeiro de Larcamón, un antecedente que añade un componente extra de tensión a la eliminatoria.













