La contundente victoria deja a Tigres, uno de los grandes favoritos al título, al borde de la eliminación. A pesar de los intentos de figuras como André-Pierre Gignac, quien estrelló un balón en el poste, el equipo de Guido Pizarro fue incapaz de reaccionar. Tras el partido, el mediocampista felino Fernando Gorriarán reconoció el dolor por la derrota, pero se mostró confiado en que el equipo puede revertir la situación en el partido de vuelta en el Estadio Universitario, conocido como 'El Volcán'.

Para avanzar, Tigres necesitará una victoria por al menos tres goles de diferencia, una hazaña que parece complicada ante unos Xolos que demostraron ser un rival sumamente peligroso.