El jugador sufrió una ruptura completa de ligamento cruzado anterior, ligamento colateral medial y menisco medial, lo que lo dejará fuera de las canchas por aproximadamente nueve meses. Tras la lesión, surgieron informes de que Pumas no renovaría el contrato de seis meses de Macías, que expira en diciembre. La razón del conflicto sería el deseo del futbolista de ser operado y realizar su rehabilitación en Estados Unidos, una decisión que no habría sido bien recibida por la directiva universitaria, que prefería que fuera tratado en México.
Esta situación ha generado un debate sobre las obligaciones del club.
Un abogado especialista en derecho deportivo, citado en los artículos, aclaró que Pumas no está legalmente obligado a renovar el contrato, pero sí debe cubrir el 100% del salario del jugador durante su incapacidad (hasta 52 semanas) y todos los gastos médicos de cirugía y rehabilitación hasta su alta definitiva, sin importar dónde se realicen, siempre que haya justificación médica. Por su parte, Macías publicó un mensaje tras su exitosa cirugía, agradeciendo el apoyo y anunciando que pronto comunicaría "noticias reales" sobre su futuro.
Esta eliminación agrava la situación de Pumas, que se consolida como el "grande" con peor rendimiento en Liguillas en los últimos años y se acerca a los 15 años sin un título de liga.












