Esta decisión fue duramente criticada por figuras como Hugo Sánchez, quien la calificó como un “reglamento creado por las televisoras” donde lo deportivo queda en segundo plano.

De manera similar, el comentarista Christian Martinoli lo describió como un “capricho de uno de los equipos más poderosos del futbol de México”. En defensa de su club, el técnico André Jardine pidió a los críticos que “busquen con fuentes correctas”, restando importancia al cambio. La Liga MX se amparó en el artículo 17 de su reglamento, que le permite reprogramar partidos por “condiciones extraordinarias”.