Durante el encuentro, que terminó empatado a cero, García demostró “personalidad” y un buen manejo del partido, a pesar de la tensión propia de una eliminatoria. Al finalizar el encuentro, jugadores y cuerpos técnicos de ambos equipos se acercaron a felicitarla por su desempeño y por grabar su nombre en la historia del futbol nacional. Este logro se produce en un contexto en el que la propia árbitra ha utilizado sus redes sociales para denunciar comentarios machistas y misóginos en su contra, evidenciando los obstáculos que aún enfrenta. Su participación en la Liguilla es vista como un paso fundamental hacia una mayor inclusión y equidad de género en el deporte.