Los Diablos Rojos, vigentes campeones, superaron a los Bravos de Ciudad Juárez con un marcador global de 2-1 en la serie de cuartos de final. El equipo dirigido por Antonio Mohamed, que terminó la fase regular como superlíder, demostró su superioridad a lo largo de los dos partidos, aunque enfrentó a un rival combativo. En el partido de ida, Toluca logró una importante victoria por 1-2 en la frontera, remontando un marcador adverso con goles de Antonio Briseño y el tricampeón de goleo, Paulinho. Para el encuentro de vuelta en el Estadio Nemesio Diez, a pesar de dominar y generar múltiples oportunidades, el equipo escarlata careció de contundencia y el partido finalizó con un empate sin goles. El arquero de Juárez, Sebastián Jurado, fue una de las figuras al evitar una derrota más abultada para su equipo. A pesar de no poder anotar en casa, el resultado de la ida fue suficiente para que Toluca asegurara su lugar en la siguiente ronda. El técnico Antonio Mohamed reconoció la falta de gol como un aspecto a mejorar, pero se mostró tranquilo con el pase: “Fuimos muy superiores al rival en los dos partidos... para ser campeón hay que ganarle a todos”. Con este resultado, Toluca mantiene su fortaleza como local, donde bajo el mando del 'Turco' solo ha perdido un partido, y se perfila como uno de los más serios aspirantes al título.