La afición reaccionó con enojo, señalando principalmente al técnico André Jardine, quien fue expulsado y no se presentó a la conferencia de prensa posterior al partido, enviando a su auxiliar Paulo Víctor en su lugar. Por su parte, el estratega de Rayados, Domenec Torrent, consiguió llevar al equipo a la antesala de la final en su primer semestre, superando una polémica inicial en la que pareció minimizar la importancia del club en comparación con sus experiencias previas en Europa.