Este apretado itinerario obligó a la Liga MX a reprogramar las semifinales para que ambas series se jueguen en miércoles y sábado, una medida para apoyar al club en su compromiso internacional. Larcamón reconoció el reto, afirmando: “Estamos ante una gran oportunidad de demostrar la calidad de sinergia deportiva qué hay en nosotros”, e hizo un llamado a la afición para convertir el estadio en un “templo azul” en el partido de ida.