Ambos clubes llegan tras superar semifinales reñidas, consolidando su estatus como los contendientes más sólidos del semestre.

El camino a la final fue dramático para ambos contendientes.

Toluca, el campeón defensor, selló su pase tras vencer a Monterrey en semifinales con un marcador global de 3-3, avanzando por su mejor posición en la tabla. Por su parte, Tigres eliminó a Cruz Azul con un global de 2-2, utilizando el mismo criterio de desempate.

Esta final inédita en torneos cortos tiene un gran peso histórico.

Los Diablos Rojos buscan el bicampeonato y su duodécimo título de liga, lo que les permitiría empatar a Chivas como el segundo equipo más ganador de México. Tigres, uno de los equipos más dominantes de la última década, aspira a su novena estrella para igualar a Cruz Azul en el cuarto puesto histórico. El partido de ida, disputado en el Estadio Universitario, terminó con una victoria por 1-0 para Tigres, gracias a un gol de Ángel Correa. Juan Brunetta, delantero de Tigres, reconoció la magnitud del encuentro, afirmando: “Tigres es un equipo grande y lo tengo claro desde que estoy acá... Toluca también es un grandísimo equipo, se ha ganado el respeto de todos”.

La serie se definirá en el Estadio Nemesio Diez, donde Toluca buscará remontar la desventaja para coronarse ante su afición.