Ejemplos previos incluyen el Clausura 2025, donde Toluca (líder) venció a América (sublíder), y el Clausura 2024, cuando América (líder) derrotó a Cruz Azul.

Este patrón sugiere que el formato de competencia actual está recompensando de manera efectiva la regularidad, otorgando coherencia al campeonato y asegurando que los equipos que demostraron ser los más sólidos durante meses sean quienes disputen el trofeo, lo que eleva la calidad y el atractivo de la serie final.