Las cifras son contundentes.

De las últimas 28 finales disputadas en el fútbol mexicano, América o Tigres han participado en 17 de ellas, lo que representa un 60.71% del total. Durante este periodo, el Club América ha consolidado su posición como el equipo más ganador de México, alcanzando los 16 títulos y logrando la hazaña de ser el único tricampeón en la historia de los torneos cortos.

Por su parte, Tigres experimentó una transformación radical.

Pasó de ser un equipo con una historia de mediocridad, que incluyó un descenso en 1996, a convertirse en una potencia gracias a una fuerte inversión económica y un proyecto deportivo sólido.

Este cambio de identidad le ha permitido disputar nueve finales y ganar múltiples campeonatos desde 2011. Este 'duopolio' ha redefinido la élite del fútbol mexicano, estableciendo un alto estándar de competencia que el resto de los equipos, como el finalista Toluca, aspiran a desafiar.