La contienda tiene un peso histórico considerable: si Tigres se corona, alcanzará a Cruz Azul con nueve estrellas; si Toluca triunfa, empatará a Chivas con doce campeonatos. El delantero de Tigres, Juan Brunetta, reconoció la magnitud del rival, afirmando que "Toluca también es un grandísimo equipo, se ha ganado el respeto de todos, tienen un entrenador bastante inteligente". Brunetta también destacó el valor de la experiencia en su propio plantel, señalando que "tener jugadores como André (Gignac), como Nahuel (Guzmán), como Javi (Aquino), contar con ellos es un privilegio enorme". La final también tiene un componente emocional profundo para Ángel Correa, quien confesó que en momentos cruciales pide a sus padres fallecidos que lo fortalezcan: "siempre trato en los partidos importantes decirles que me acompañen, que me den fuerza".