Contando la actual, el equipo regiomontano ha disputado 10 finales en este periodo, consolidándose como una potencia. Por su parte, el América ha jugado 10 finales desde 2011, lapso en el que se consolidó como el máximo ganador del fútbol mexicano con 16 campeonatos y se convirtió en el único tricampeón en la historia de los torneos cortos. Esta hegemonía ha creado un "duopolio" que desafía el concepto tradicional de los "cuatro grandes".

La percepción de la grandeza de Tigres es compartida dentro del propio equipo, como lo expresó su jugador Juan Brunetta: "Tigres es un equipo grande y lo tengo claro desde que estoy acá". La consistencia de ambos clubes, respaldada por un fuerte poder económico, les ha permitido no solo llegar a las finales, sino también ser protagonistas constantes en la fase regular, como lo demuestra el subliderato de Tigres en el presente torneo.