El partido de ida en el Estadio Universitario terminó con una ventaja de 1-0 para Tigres, gracias a un gol de Ángel Correa. Sin embargo, la vuelta en el Estadio Nemesio Diez fue una batalla intensa que culminó en una definición por penales. El héroe indiscutible de la noche fue el capitán escarlata, Alexis Vega, quien anotó el penal decisivo que aseguró el campeonato.

Su participación fue una hazaña, ya que posteriormente confesó haber jugado bajo los efectos de anestesia debido a una grave lesión.

"Físicamente no estaba muy bien, llevaba un par de semanas sin entrenar... me infiltré para estar con mis compañeros, sabía que corría un riesgo grande de lesionarme más grave, estoy anestesiado", reveló Vega. El jugador se había recuperado en cuatro semanas de una lesión que normalmente requería de seis a ocho, demostrando su compromiso con el equipo. Esta victoria le otorga al Toluca su duodécimo título de liga, empatando con el Guadalajara como el segundo club más laureado en la historia del fútbol mexicano. Para Tigres, la derrota significó quedarse a un paso de su novena estrella, con la que habrían igualado a Cruz Azul.