Tras una serie reñida, el campeonato se decidió desde los once pasos en una muerte súbita que culminó con el triunfo de los escarlatas.
La figura central de la victoria fue su capitán, Alexis Vega, quien reveló haber jugado la final en condiciones físicas precarias.
El propio jugador confesó que su participación fue un riesgo calculado, decidido por amor a su club. "Físicamente no estaba muy bien, llevaba un par de semanas sin entrenar con mis compañeros, pero el amor que le tengo al Toluca me ayudó, me infiltré para estar con mis compañeros, sabía que corría un riesgo grande de lesionarme más grave, estoy anestesiado, ya mañana veremos", declaró Vega tras la victoria. Su regreso se adelantó a pesar de que los pronósticos médicos indicaban una recuperación de seis a ocho semanas, demostrando un compromiso que fue recompensado con el título. Este bicampeonato consolida el proyecto de Toluca y resalta la importancia de Vega como líder indiscutible del equipo, capaz de sobreponerse a la adversidad en el momento más crucial.













