Sin embargo, de cara al Clausura 2026, su carrera dio un giro inesperado.

En una transferencia sorpresiva, Sepúlveda dejó Cruz Azul para unirse a uno de sus rivales históricos, el Club Deportivo Guadalajara. Este movimiento lo posiciona como uno de los refuerzos estelares de Chivas, donde iniciará su segunda etapa con la misión de aportar la cuota goleadora que el equipo necesita para volver a ser un contendiente por el título de la Liga MX. Su traspaso subraya la dinámica del mercado y cómo un jugador puede pasar de ser el verdugo de un 'grande' a la nueva esperanza de otro.